








EL DIBUJO
Colección Permanente del MAC
Considerado como uno de los iniciadores del proceso creativo moderno de Panamá, la exposición comienza con la obra de Don Manuel E. Amador (1869-1952).
En sus seis primeros dibujos, pertenecientes a la primera época de su producción artística en la que realizó alrededor de 180 dibujos, predomina la figura humana, principalmente el desnudo femenino. En cinco apuntes de modelo tomados del natural, Amador resuelve de forma rápida y con trazos espontáneos y decididos las diferentes posiciones de la modelo, con una gran libertad de trazo y expresividad artística.
Dedicado igualmente a la figura humana, Rodolfo Abularach, (Guatemala, 1933) pintor y dibujante - en “Olimpia”(1979) - utiliza el ojo humano como motivo artístico, del cual se derivan diversas versiones en diferentes técnicas. Según el artista, el ojo es la parte más expresiva del cuerpo[…]es la ventana del ser […] contiene todos los significados posibles[…] es un mundo en sí, un objeto de concentración”.
Con Oscar Muñoz (Colombia, 1951) el dibujo llega a su máxima expresión. Esta obra pertenece a sus primeros trabajos como dibujante en la que se interesó por la temática social y las realidades de los inquilinatos. De gran formato, su obra muestra un espacio iluminado internamente, en el que la superficie del papel se presenta con un acabado limpio y controlado de notorio realismo fotográfico.
Dentro de esta vertiente figurativa, pero con énfasis en la técnica de la plumilla, aparece Ciro Oduber (Panamá, 1921-2000) con un estilo propio, fundamentado en formas geométricas, en que la línea es determinante en la elaboración de formas semi abstractas, con juegos de claros y oscuros, que dan origen al volumen y a una gran libertad formal.
Juan Carlos Marcos (Argentina-Panamá, 1930) y Benjamín Levy (Israel, 1940) dan un tratamiento esquematizado a la figura humana, aplicando la técnica lineal y dibujando exclusivamente los perfiles de los cuerpos y objetos. Es una visión plana, sin muestras de volumen ni profundidad, con riqueza de detalles.
En esta misma aproximación visual, aparece Ned Truss (Colombia,.....) quien utiliza el dibujo a la pluma , alternando la tinta oscura a los lápices de colores, para crear algunas zonas contrastantes. Representa masas de tejido impenetrables a través del detalle minucioso, donde descubrimos dos cabezas que, surgidas de una misma “matriz”, engendran visiones independientes, desgarradoras de este mundo contradictorio en el que se encuentra el ser humano.
Julio Clement (Panamá, 1950) dibuja a la pluma con tinta oscura. En su obra “El Hombre es el Equilibrio de la Naturaleza”, el artista combina diferentes trazos - como el paralelo, cruzado y punteado - para crear variadas texturas en el vestuario de las figuras así como en el fondo del paisaje.
El abstraccionismo, corriente que se establece en Panamá en la década del 60, se hace sentir en la obra de Carlos Hernández (Panamá,.....) con sus dibujos a la pluma con tinta oscura, en los que la representación volumétrica se logra por medio de trazos envolventes, firmes y decididos.
Los artistas colombianos Pablo Agudelo (n.1924) y Gerardo Caballero Guzmán (n.1938) se identifican en el tratamiento que dan a sus trabajos, haciendo énfasis en la línea y en la mancha, así como en el manejo de los materiales. Ambos realizan su trabajo a la pluma con tinta china y sombras a la aguada, con fuertes contrastes de claros y oscuros. Mientras Caballero insinúa levemente la figura humana a través de manchas, Agudelo construye los cuerpos con trazos espontáneos, aleatorios, envolventes, consiguiendo así que sus dibujos ofrezcan una apariencia enérgica.
Manchas y rayas es igualmente el método logrado por Pedro Alcántara (Colombia, 1942) para la representación de sus figuras. Dibujante y grabador, Alcántara es reconocido en su país como uno de los pioneros que hicieron del diseño una expresión artística mayor. Su trabajo se centra en la figura humana y se enmarca en la corriente neo-figurativa expresionista. Sus personajes suelen aparecer solos, en parejas o en grupos, a través de un marcado contraste entre el blanco y el negro.
Guillermo Trujillo (Panamá, 1927) utiliza el dibujo a la sanguina y el degradado para representar, en un estilo compacto de líneas que moldean el claroscuro, dos obras semi figurativas, en donde las figuras se esparcen por el espacio creando una composición rítmica, en el que el erotismo se presenta como tema central.